Casa Soleto
Un proyecto de Studio Andrew Trotter
Puglia, Italia
Codiseñado con Marcelo Martínez
Fotografía de Salva López
En el paisaje silencioso de Puglia, donde la arquitectura surge directamente de la tierra, Casa Soleto se construye desde la coherencia.
Co-diseñada por Andrew Trotter y Marcelo Martínez, la vivienda es un ejercicio de elegancia arquitectónica contenida: proporciones puras, muros de cal texturizados y una paleta dominada por marrones profundos, terracotas y matices arcillosos que evocan el paisaje pugliese.
En este contexto, la elección de los tejidos no es decorativa. Es estructural.









Fibras que pertenecen al lugar
Tejidos como Menorca 100% lino y Provence 100% cáñamo encuentran en Casa Soleto su expresión más natural.
Menorca, con su textura auténtica y su caída orgánica, aporta suavidad y ligereza visual sin perder presencia. Su lino puro, ligeramente irregular, dialoga con los muros encalados y las superficies minerales, reforzando la sensación de honestidad material.
Provence 100% cáñamo, con su carácter más estructurado y su textura marcada, conecta directamente con la tierra. El cáñamo, resistente y noble, aporta una dimensión rústica sofisticada que encaja de forma natural en un proyecto donde el paisaje y la cultura local son protagonistas.
Junto a ellos, otros linos y mezclas naturales en tonos arcilla, arena y marrón tostado completan la narrativa cromática del espacio, creando continuidad entre arquitectura, mobiliario y textil.









Coherencia absoluta
La grandeza de Casa Soleto reside en que todo tiene sentido.
La arquitectura, el diseño, los colores y los materiales responden a una misma intención: crear un espacio atemporal, arraigado y auténtico.
Los linos y cáñamos elegidos no buscan contraste, sino armonía. Sus fibras naturales aportan calidez, textura y una belleza que mejora con el tiempo. Introducen una dimensión humana que equilibra la pureza geométrica del proyecto.
Aquí, el tejido no es un complemento.
Es parte del lenguaje arquitectónico.
En Casa Soleto, la elección consciente de Menorca, Provence, y otros tejidos naturales demuestra cómo la materia, cuando es honesta y bien seleccionada, eleva la arquitectura desde la sutileza.
Un proyecto donde tierra, diseño y fibra hablan el mismo idioma.







